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jueves, 7 de abril de 2016

7 DE ABRIL: DIA NACIONAL DE LA ZAMBA


"Y si la moza y la zamba, llegan a ser tucumanas... Bañate en agua bendita, que ya ni el diablo te salva."  Así dicen los inolvidables versos del Cuchi Leguizamón. Y es verdad. No existe hechizo alguno capaz de "curar" el "mal de zamba". Es que si la escuchaste, y alguna vez te animaste a aprenderla a bailar, estarás atrapado para siempre en la dulzura de sus notas, en la elegancia de sus pazos y en el lenguaje inconfundible de los pañuelos. Así es la Zamba.

Esta danza, quizá la más hermosa de nuestro folklore coreográfico tradicional, nació bajo el nombre de Zamacueca, allá por la Lima colonial de 1820. Claro que no era tal como la conocemos ahora, sino que con el paso del tiempo y su peregrinación hacia el sur del continente fue encontrando la personalidad y estilo que posee en nuestros días. Tuvo gran difusión en todos los ámbitos debido a su bella coreografía, su ingeniosa música, su ritmo y la colocación de los acentos que la convertían en una danza única.

Son incontables los autores y las composiciones que a lo largo de la historia han encontrado en la Zamba, una manera elegante y seductora de expresar profundos sentimientos. Su estructura musical es compleja y aún en la actualidad existen diferencias al respecto. Hay quien sostiene que se trata de una danza en compás de 6/8, mientras que Adolfo Abalos o Hilda Herrera (nuestra gran artista capillense) aseguran que en realidad es una composición en 3/4. Y Juan Falú la define como de ritmo mixto.

Lo cierto es que es imposible no reconocerla como nuestra, y bailarla con emoción.

Hoy celebramos el Día Nacional de la Zamba en honor a "La 7 de Abril", madre de zambas, que fue registrada por Andrés Chazarreta, como autor de letra y música, según el registro Nº 3049 de SADAIC, del año 1916. Pero es muy probable que no perteneciera a don Andrés, sino a autor anónimo y recopilada por Chazarreta a principios del siglo pasado. 
Y desde entonces tucumanos y santiagueños se han disputado la propiedad de esta famosa zamba. Isabel Aretz dice que el autor sería el Ñato Carrillo, violinista tucumano fallecido en 1911. Pero no lo dice por confirmación de ella, sino porque lo sostenía un tradicionalista llamado Rafael Oliva, que era tucumano precisamente. En este caso, 7 de Abril podría referenciarse a la insurrección tucumana de 1840 contra Rosas, que originara que una proclama del Gobernador Marcos Avellaneda contra Rosas, fuera reprimida y con éxito por éste. 
El nombre Siete de Abril conmemoraría entonces el levantamiento de 1840, que termina con la cabeza del gobernador Marcos Avellaneda expuesta en una plaza principal durante varios días, frente a la casa de Gobierno, donde un monolito conmemora el hecho
Los santiagueños no creen en esta versión que intenta dar cuenta del título y origen de la zamba. Y piensan que la zamba es originaria de ahí. 
Al mismo tiempo, De Cicco deja otra incógnita echando más misterio al tema: el 7 de Abril de 1695 se fundó oficialmente la Ciudad de Catamarca. Los tucumanos no se quedan atrás: 7 de Abril puede referirse a un lugar; en concreto, la localidad tucumana que lleva ese nombre.

Atahualpa Yupanqui, Eduardo Falú, Jaime Dávalos, Cuchi Leguizamón, y tantos otros grandes exponentes de nuestra música folklórica han encontrado en los compases de una zamba la manera de volverse inmortales y hoy los recordamos a todos ellos y a los jóvenes autores que sigan nutriendo uno de los estilos musicales más queridos por nuestra gente.

Subí el volumen, agarrá el pañuelo y bailala, como quieras, como puedas, como la sientas... Es tuya, es de todos. ¡FELIZ DÍA DE LA ZAMBA!


domingo, 28 de febrero de 2016

¿DANZAS NATIVAS O DANZAS TRADICIONALES?



Muchas veces escuchamos hablar de danzas NATIVAS y danzas TRADICIONALES como si fueran sinónimos. No lo son. Si bien las definiciones que daré a continuación no son tan lineales ya que pueden diferir levemente según qué investigador se cite como fuente, el concepto es en general bastante claro y bien definido.

Se llaman DANZAS NATIVAS a aquellos bailes que fueron creados en nuestro país. Esto es muy fácil de determinar en el caso de algunas danzas pero en otras su origen desconocido o incierto dificulta la tarea. Entre los estudiosos del folklore se conviene también en aceptar la definición propuesta por el Prof. P. Berrutti que establece como NATIVAS a aquellas que se originaron en nuestros ámbitos folklóricos y a las que, aunque de origen extranjero, tuvieron gran difusión en nuestro territorio, se "acriollaron" tanto en su música como en su coreografía y de las cuales podríamos decir que son argentinas por adopción. 

Sin embargo es preciso aclarar que las DANZAS TRADICIONALES son aquellas que han llegado hasta nuestros días y que fueron transmitidas entre generaciones. Podemos citar como ejemplo a la Polca, que siendo una danza de origen foráneo, aún se practica en algunas regiones. Es decir que la polca NO ES UNA DANZA NATIVA, pero sí es una DANZA TRADICIONAL. Por lo tanto una danza tradicional no es necesariamente nativa, y no todas las danzas nativas son tradicionales (algunas desaparecieron hace tiempo y no han sido transmitidas generacionalmente). Aquí nace la necesidad de identificar lo que llamamos folklore histórico, vivo y naciente, sobre lo cual me ocuparé en un próximo artículo.

Si bien esta taxonomía requiere una mayor profundización, creo que con estos breves conceptos estamos en condiciones de comprender la diferencia que existe entre ambas categorías.

Danzas NATIVAS son el huayno, el bailecito, el carnavalito, incluso el tango, porque nacieron en nuestro país y a su vez son tradicionales porque llegaron hasta nosotros gracias a la transmisión oral de generaciones anteriores. Danzas tradicionales son la Jota Cordobesa, el Minué, el Remedio y la Zamba (por citar sólo algunas) porque fueron transmitidas generacionalmente, independientemente de su origen.

miércoles, 3 de febrero de 2016

El origen de las danzas tradicionales



Ya hemos visto que el folklore es una ciencia que estudia muy diversos aspectos de una comunidad: su historia, sus leyendas, sus mitos, su música, su danza, su poesía, su gastronomía, su historia, etc. Por lo tanto debemos recordar que cuando hablamos de FOLKLORE no nos referimos únicamente a nuestras danzas, sino a nuestra cultura folk en su totalidad.

Dicho esto, me gustaría comentar algunas cuestiones importantes sobre las Danzas Tradicionales Argentinas.

Según el investigador y folklorólogo Carlos Vega, "Las corrientes colonizadoras marcaron  3 franjas costeras: Atlántico, Pacífico y las Antillas. En cuanto a la música y la danza, pese a que hay interrelación, hay también una gran independencia entre dichas zonas.
        
Si nos atenemos a los orígenes de las danzas argentinas, debemos concluir sin dudas, que dicho origen está en los salones europeos. En los primeros tiempos de la Colonia influyen activamente las escuelas francesa y española, predominando después la francesa, rica en elementos de origen vario. También hay resabios de influencia inglesa.
        
Las danzas aborígenes y africanas, presentes y activas en América, no han engendrado danzas folklóricas argentinas. Los bailes criollos, excepto el Malambo y algún otro, son de pareja y los negros y los indígenas de cualquier clase social no conocieron las danzas de pareja.
        
Una danza no nace una vez en cada lugar del mundo, sino que  se coordina una vez en un lugar y se difunde luego, por imitación . Pero esta imitación tiene una dirección principal: va de las clases altas a las clases bajas. Es decir, el pueblo imita a los poderosos.(En general esta ley indica que el “inferior” imita a su “superior” aún dentro de una misma clase). En este sentido podemos decir que las clases rurales, imitan a las urbanas. Hay también una dirección opuesta pero se manifiesta en una forma individual. Es decir alguien de la clase alta toma una danza, una idea que vio en el pueblo y lo lleva a los salones. O también alguna danza originaria de una población rural pasa a la metrópoli y de allí se difunde. Es importante destacar la gravitación que tenían en los salones los maestros de danza.
        
Para que los bailes desciendan y penetren hasta en los más apartados lugares, es necesario que su práctica en el ambiente superior sea duradera y su influjo persistente. Además no hay adopción popular sin hibridación entre lo que estaba y lo que llega. Nueva presión en el mismo sentido formal o estilístico puede eliminar del híbrido la parte más antigua."

Así vamos de a poco destejiendo las múltiples teorías que fundamentan el inicio de nuestras danzas criollas, y esto resulta fundamental a la hora de saber por qué y (especialmente) cómo debemos encarar el carácter de cada una de esas maravillosas expresiones populares que llamamos "danzas tradicionales argentinas". 

Esto recién comienza, iremos poco a poco profundizando en el fascinante camino que nuestra identidad folk ha recorrido en el tiempo.

lunes, 1 de febrero de 2016

Ambitos Folklóricos Argentinos

Ya hemos explicado el origen del vocablo FOLKLORE (vuelve a leerlo haciendo click aquí), y también hemos comentado los requisitos para que una manifestación popular sea considerada "folklórica" (revisa el concepto haciendo click aquí). 

En esta ocasión hablaremos sobre las diferentes regiones que componen el mapa folklórico de nuestro país. Los bailarines y docentes las conocemos como "ámbitos folkóricos". Como en tantos otros temas, largas discusiones se han dado en torno a la división cultural (no geográfica) de nuestro extenso territorio según las características comunes a cada región. Diferentes autores han expresado sus opiniones al respecto, y espero encuentres interesantes sus fundamentos. 

Las Regiones Folklóricas según BRUNO JACOVELLA: este reconocido investigador se enfoca principalmente en los aspectos históricos. Sobresalta la UNIDAD  de la conformación cultural argentina: las ciudades antecedieron a las aldeas, imponiéndoles las instituciones, la lengua y la religión. Sostiene que esa UNIFORMIZACION continuó aún después de la emancipación, siendo Buenos Aires un polo difusor de la cultura a todo el país que da por resultado un modelo nacional casi impuesto, sin atender a criterios regionales. Por ello, para zonificar el folklore, toma el período que va desde mediados del siglo XIX hasta principio del siglo XX, aunque él confeccionó su clasificación al final de los años cincuenta. Excluye al CHACO y la PATAGONIA, por haber permanecido en esa franja de tiempo «aislados» de la cultura «criolla», considerándolos conglomerados étnicos que aún no conforman un folklore. Jacovella considera y define cinco regiones:
·        La región de la Cultura Peruana
·        La región de Influencia Chilena
·        La región pampeana
·        La Mesopotamia
·        La Puna

Las Areas de Cultura Folk según Enrique Palavecino: Este autor reacciona contra los investigadores que minimizan las zonas de notable presencia aborigen. Para incluirlas dentro del folk, propone una sólida definición de AREA:

    «...aquellas regiones en que la vida de la población rural o aldeana se desenvuelve o se ha desenvuelto y de ellas quedan rasgos supervivientes (...) comunidades relativamente poco numerosas,  producción local o regional de los bienes para la alimentación, el vestido y la vivienda, determinando un alto grado de autosuficiencia económica del  grupo familiar, de la comunidad aldeana y del área cultural; tecnología simple, manual o elementalmente mecanizada, con muy escasa especialización profesional; marcada dependencia del marco geográfico; grupo social fundado sobre las relaciones familiares (consanguineidad y parentesco político); predominancia de las reglas de conductas tradicionales en todos los órdenes de la vida; notable importancia de la religión y de la magia que interpenetran en la vida de la comunidad (ciclo económico anual, etapas del ciclo vital del individuo, actos jurídicos, trabajo y descanso, crimen y castigo); homogeneidad cultural y genética con notable coherencia e integración funcional; cambio cultural lento.»

            Divide el territorio en dos sectores: OCCIDENTAL (árido) y LITORALEÑO (húmedo), los cuales contienen a las diversas AREAS: 
·        OCCIDENTAL: Altiplano, cordillera hasta Cuyo, Sierras Pampeanas, zona santiagueña hasta el borde occidental del Chaco. Reciben la influencia aborigen que encontraron los españoles en la región, determinando actividades como el pastoreo de la llama, intenso cultivo, organización social estratificada, metalurgia y tejido.
·        LITORALEÑO: Mesopotamia, parte de la llanura pampeana (zonas santafesina y bonaerense), parte de la llanura chaqueña en contacto con al anterior. Como influencia aborigen, sobreviven la ausencia de pastoreo, cultivos de carácter tropical y subtropical, organización social más flexible y tecnología muy primitiva.
              Dentro de esta zonificación, establece las ÁREAS, a  las cuales  CONSIDERA COMO FOLKLÓRICAMENTE DEFINIDAS DESPUÉS DE MEZCLARSE CON LOS RASGOS HISPANICOS, a comienzos del siglo XII:
·        OCCIDENTAL: Puna, Noroeste, Meleros
·        LITORALEÑO: Vaquerías, Agricultores tropicales, Araucanos del Neuquén.


Los Ámbitos Folklóricos según Augusto Raúl Cortazar: Cortazar en su estudio evita el término REGIONES, por considerar que remite sólo al aspecto geográfico y por ello elige AMBITOS, al cual considera más abarcativo. Tiene en cuenta:
·        El factor ANTROPOGEOGRAFICO, es decir no el clima o la tierra aisladamente, sino la relación que el HOMBRE tiene con su medio ambiente.
·        El factor HISTORICO-CULTURAL, es decir lo tradicional, arqueológico, etnográfico y folklórico, con central detenimiento en lo regional y funcional.
·        Lo LINGUISTICO Y LITERARIO. Esto abarca desde las tonadas y topónimos de notable influencia aborigen hasta las producciones de folklore literario y literatura folklórica nacidas en ese ámbito.
           Los AMBITOS para Cortazar son:
-         Puna y quebradas del Norte
-         Sierras y valles de Noroeste
-         Cuyano
-         Patagónico
-         Pampeano
-         Mesopotámico
-         Chaqueño
-         Central

Las Áreas de la Cultura Folk, según Olga F. Latour de Botas: Esta investigadora y educadora reconoce enfáticamente las posiciones de Jacovella y Cortazar, pero toma del historiador Fernando Pagés Larraya, un trabajo que en 1981 establece una curiosa organización cronológica de la CULTURA CRIOLLA:
·        CULTURA CRIOLLA ANTIGUA, desde los orígenes prehistóricos hasta la creación del Virreinato del Río de la Plata: EDAD DEL CAOS Y DE LOS DIOSES.
·        CULTURA CRIOLLA MEDIEVAL, desde la creación del Virreinato hasta la promulgación de la CONSTITUCION DE 1853: EDAD DE LOS HEROES.
·        CULTURA CRIOLLA MODERNA, desde 1853 hasta 1955: EDAD DE LOS HOMBRES.
·        CULTURA CRIOLLA  ARGENTINA CONTEMPORANEA, los tiempos actuales.

      Estos momentos históricos y su influencia sobre las culturas populares, determinan para Bottas cinco grandes áreas en nuestras culturas folk:
·        ANTIGUO TUCUMAN, llamadas también «provincias de arriba», con marcada influencia de Lima. Incluye en ella dos sub-áreas: «Puna » e «Isla quichuista de Santiago del  Estero»
·        CUYANA, la cual comparte rasgos con Chile.
·        PAMPEANA, marcada culturalmente por la fuerte influencia irradiada desde Buenos Aires y con presencia indígena dada en lo mapuche.
·        NORDESTE, a la cual señala con mayor heterogeneidad, resalta las supervivencias aborígenes hasta nuestros días, con diversidad de etnias, y señala tres sub-areas:     
·        CHAQUEÑA, con sus tres períodos históricamente encadenados: MELERO, GANADERO y OBRAJE Y MIGRACION.
·        CORRENTINA, con fuerte identificación con Paraguay, citando como ejemplo el bilingüismo castellano-guaraní.
·        MISIONERA, con fuerte presencia interétnica aborigen, criolla, europea (española y portuguesa), africana y últimamente el aporte asiático.

Los Ámbitos Folklóricos Argentinos, según Felix Coluccio: Este autor ha realizado importantísimos relevamientos directos en las diversas culturas folk de nuestro país. De ello deriva que su clasificación sea sumamente ilustrativa para cada ámbito. Los aspectos que considera como caracterizadores son:
·        geográficos, en sentido amplio (relieve, clima, economía regional, flora, fauna).
·        etnográficos, registra todas las etnias existentes y su mestización.
·        folklore material, describe transporte, vivienda, ocupaciones, artesanías y alimentación.
·        folklore espiritual, mencionando lo literario, celebraciones paganas, cultos, creencias y supersticiones, mitos, música y danzas, costumbres trascendentales y rituales, juegos y diversiones de niños y adultos.
      Los AMBITOS que Coluccio define son:
·        Noroéstico,
·        Chaqueño,
·        Central (aquí incluye norte de Córdoba, Santiago del Estero y centro-norte de Santa Fe),
·        Cuyano,
·        Mesopotámico,
·        Pampeano
·        Patagónico. 




Esta clasificación permite al docente ubicar geográficamente el origen de la manifestación folk puesta en estudio. La idiosincracia del pueblo que la origina, determinada por su geografía, su clima, su historia, su lengua, etc.

Si bien muchas de nuestras expresiones tradicionales tuvieron vigencia en casi todo el territorio nacional (la chacarera por ejemplo), no es lo mismo una cueca norteña que una cuyana. Ni un bailecito jujeño que uno cordobés. Y esto es fundamental a la hora de encarar la enseñanza o puesta en escena de cualquier manifestación folk. 

domingo, 31 de enero de 2016

Comencemos por el principio

Expresiones populares como "el folklore del fútbol", "lo conoce mucha gente, es folklórico", son comunes en el lenguaje de nuestros días, especialmente en los medios masivos de comunicación. Comprendemos que se utiliza el término "folklore" como sinónimo de aquello que está arraigado en una comunidad o sector social. Pero ¿es este el único requisito para decir que algo es folklórico? Definitivamente NO. 

Por eso los invito a comenzar por el principio. Hagamos un poco de historia y tratemos de esclarecer los mitos que rodean a un término que todos deberíamos conocer y aplicar CORRECTAMENTE.

El folclore, folclor o folklore (del inglés folk, «pueblo» y lore, «acervo», «saber» o «conocimiento») es la expresión de la cultura de un pueblo: artesanía, bailes, chistes, costumbres, cuentos, historias orales, leyendas, música, proverbios, supersticiones y demás, común a una población concreta, incluyendo las tradiciones de dicha cultura, subcultura o grupo social. Además se suele llamar de la misma manera al estudio de estas materias. 

El término inglés «folklore» fue usado por primera vez el 22 de agosto de 1846 por su creador, el arqueólogo británico William John Thoms, quien deseaba crear una palabra para denominar lo que entonces se llamaba «antigüedades populares». En 1960, la UNESCO designó el 22 de agosto de cada año como "Día Mundial del Folclore" como reconocimiento a Thoms.

En Argentina coincidentemente se conmemora el 22 de Agosto el nacimiento de Juan Bautista Ambrosetti (1865-1917) un destacado investigador y educador, considerado el padre de la ciencia folklórica en nuestro país.

CONCLUSIÓN: Cuando hablamos de FOLKLORE, nos estamos refiriendo a una ciencia social (como la geografía o la historia) y como tal, a todo lo que ella abarca. La música y la danza son apenas pequeñas porciones de una disciplina mucho más amplia. ¿Todo lo que hace una comunidad es folklore? La respuesta es NO. Y en sucesivas notas veremos por qué.

Por ahora adelantamos que podemos distinguir dos tipos de folklore: MATERIAL e INMATERIAL y la función de cada uno de ellos.